El ruido se asocia a diferentes lesiones auditivas en la vida cotidiana cuando hablamos de la exposición prolongada o los ruidos fuertes, pero también cuando esa exposición se produce en el trabajo puede aumentar el nivel de estrés y, con ello, el riesgo de sufrir accidentes laborales.

Los altos niveles de ruido en el trabajo, además de afectar la audición, alteran en mayor proporción la presión arterial y el colesterol, según un estudio divulgado por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos

El 24% de los trabajadores expuestos a fuertes ruidos presentan presión arterial alta y el 28% colesterol alto, mientras que el 12% dificultades auditivas, señalaron investigadores del Instituto Nacional de Salud y Seguridad Ocupacional (NIOSH, en inglés) de los CDC.

Según el análisis, uno de cada cuatro adultos en el país informó haber estado expuesto a altos niveles de ruido ocupacional, que es considerado uno de los riesgos laborales más comunes, al afectar anualmente a alrededor de 22 millones de trabajadores en EE.UU.

“Si el ruido pudiera reducirse a niveles más seguros en el lugar de trabajo, podrían prevenirse más de 5 millones de casos de dificultades auditivas entre los trabajadores expuestos al ruido”, matizó Masterson.