La carga de calor que un trabajador puede recibir y acumular en su cuerpo mientras cumple con sus responsabilidades se conoce técnicamente como estrés térmico. Se puede generar producto de la interacción entre las condiciones ambientales, como temperatura y humedad, y la ropa que utiliza mientras realiza la actividad física.

Según datos del Consejo de Salud Ocupacional (CSO), para un trabajador, el riesgo de sufrir alteraciones en la salud mientras se expone a un ambiente caluroso depende de la producción de calor de su organismo como resultado de la actividad física y de las características del ambiente que lo rodea, que condiciona el intercambio de calor entre el ambiente y el cuerpo.

Con el objetivo de evitar el estrés térmico entre los trabajadores costarricenses el CSO estableció un protocolo basado en hidratación, sombra y descanso en el lugar de trabajo:

  • Hidratación: Debe de existir disponibilidad de agua potable durante toda la jornada laboral, para que la persona pueda consumirla cundo sienta la necesidad de hidratarse.
  • Sombra: Puede ser permanente o temporal, las instalaciones pueden ser fijas o móviles.
  • Destinadas para que las personas trabajadoras puedan descansar, ingerir sus alimentos y consumir agua potable.
  • Protección: A las personas trabajadoras que laboran expuestas directamente al sol, se les debe de brindar equipos de protección personal, tales como: Camisas de manga larga, gorras con cobertor en el cuello, sombrero de ala ancha, entre otros que se adecúan según los riesgos a los que se expone la persona trabajadora.
  • Descanso: Son los tiempos en los que la persona trabajadora disminuye su actividad física. Se pueden considerar como tiempos de descanso el uso del servicio sanitario, consumo de agua y tiempo para ingerir sus alimentos.