¡Vele por su seguridad personal con la intensidad que merece!

¡No manipule instalaciones eléctricas si no está formado y autorizado para ello!, Un mensaje claro y puntual que, en cumplimiento con la normativa nacional, debería estar visible en los puntos en donde existan riesgos por manipulación eléctrica, sin embargo, lo más importante ante este mensaje es que exista la formación necesaria en los trabajadores para que sea acatado en todo momento.

Hablar sobre los riesgos a los que se enfrentan quienes trabajan con electricidad es fundamental para evitar accidentes, no obstante, crear cultura y educar para el cumplimiento de las normas de seguridad es vital para que año con año las estadísticas de accidentes relacionados con trabajos eléctricos reflejen el avance en la formación de nuestros trabajadores.

¡La electricidad y sus riesgos!

Los riesgos eléctricos a los que puede estar expuesto un trabajador comprenden el contacto eléctrico que se puede clasificar en contactos directos o contactos indirectos, y el riesgo por arco eléctrico que puede derivar en una ráfaga de arco.

Cada uno de ellos determinado por la parte puntual del artefacto con la que el trabajador tenga contacto:

Contacto Directo: Cuando una persona toca o se pone en contacto con un conductor, instalación, elemento eléctrico, como máquina o enchufe, bajo tensión directa.

Contacto Indirecto: Aquellos que se producen al tocar partes metálicas, conductores, elementos o máquinas, que NO deberían estar sometidos a tensión directa, pero que circunstancialmente han quedado bajo tensión accidental.

Arco Eléctrico: Energía que se desplaza a través del aire ionizado desde un conductor eléctrico activo expuesto, pudiendo crear una liberación de energía peligrosa que genera alto destello de luz, energía térmica, onda de presión, proyección de partículas, que se conoce como arco eléctrico.

Teniendo claro los tipos de riesgos, es importante asegurar las instalaciones eléctricas en los puntos de trabajo, pues de estas dependerá la seguridad de los trabajadores.

Factores como las características conductoras ante posible presencia de agua o humedad. La presencia de atmósferas explosivas, materiales inflamables o ambientes corrosivos, y otros factores que deberán ser analizados y expuestos por los profesionales en salud y seguridad ocupacional en cada caso puntual, se vuelven clave para la ejecución de la tarea, los equipos eléctricos a utilizar, así como el equipo de protección personal requerido.

Para la ejecución de tareas en las que está presente la electricidad, el uso de EPP es imprescindible, al igual que la ropa adecuada.

Por ejemplo, el calzado para trabajos con electricidad juega un papel determinante. Este debe de ser de cuero, sin ninguna parte metálica y su suela debe de ser de material aislante (dieléctrico) que impida el paso de la corriente.

La ropa debe de ser ajustada al cuerpo, camisa de manga larga y, preferiblemente, de tela ignífuga.

En cuanto al EPP, lo primero que debemos de tener claro es que será el profesional a cargo quien indique y asegure la calidad de cada artículo a utilizar, pues en muchos casos dependerá de la tarea, sin embargo, es fundamental:

  • Guantes dieléctricos
  • Lentes de seguridad
  • Casco dieléctrico

El profesional encargado de supervisar los trabajos debe de asegurar que el trabajador no porte anillos, cadenas, relojes ni ningún artículo de oro o plata por tratarse de conductores de electricidad. Además, es importante dejar claro que cada caso es único, aunque la tarea se realice con regularidad, por lo que se debe siempre revisar cada detalle como si fuera la primera vez que se realiza.