-Cierra tus ojos por un momento y piensa, ¿Cómo harías tres labores diarias, de las que realizas actualmente, si no pudieras utilizar tus manos?

El panorama expuesto en el párrafo anterior te puede parecer salido de lugar, e incluso abrumador, sin embargo, mientras las manos sean nuestra principal herramienta de trabajo debemos de tener claro que estamos expuestos a riesgos que pueden ocasionar situaciones complejas…Lo importante es que, gracias a la prevención y el uso correcto del Equipo de Protección Personal, los accidentes laborales se pueden evitar y no tendríamos que colocarnos en la posición que nos muestra la frase inicial.

Cortes, rasgados, punciones, contacto con materiales abrasivos o quemaduras, forman parte de los peligros a los que expone un trabajador sus manos según la tarea asignada, mientras que las lesiones que podría sufrir si no cumple con la seguridad recomendada van desde menores hasta graves dependiendo la severidad ocasionada.

El reglamento europeo UE 2016/425 establece tres categorías de Equipos de Protección Personal.

Las labores con riesgos mínimos y cuyos efectos cuando sean graduales puedan ser percibidos a tiempo y sin peligro para el usuario, requieren protección de categoría I, ejemplo:

  • Labores de jardinería.
  • Labores de limpieza donde se utilizan soluciones detergentes diluidas.

En la categoría II, ubicamos labores de industria general en donde es necesario el uso de EPP como:

  • Guantes para riesgos mecánicos.
  • Guantes para altas o bajas temperaturas.
  • Mangas resistentes a cortes y temperaturas.

Mientras que la categoría III corresponde a labores más complejas y con riesgo mayor para el usuario, entre las que destacan, agresiones químicas o radiaciones ionizantes, equipos de intervención en ambientes iguales o superiores a 100º o equipos destinados a la protección contra riesgos eléctricos, y dentro de la protección reglamentada es necesario el uso de:

  • Equipo aislante de electricidad como mangas o guantes.
  • Protección de nitrilo, neopreno, butilo o viton.
  • Guantes especiales de tejidos ignífugos o resistentes al calor.

Es fundamental, previo al uso de todo tipo de Equipo de Protección Personal, asegurarse que el seleccionado sea para el riesgo presente en la labor a realizar, en el caso de la protección de manos, verificar detalles como el tipo de recubrimiento de acuerdo a la necesidad, resistencia de las fibras y que la certificación del EPP sea emitida por entes autorizados a nivel nacional e internacional.

“Hay que recordar que uno de los principales causantes de accidentes es el comportamiento de los trabajadores y esto implica la utilización correcta del EPP. A su vez les recuerdo que nuestras manos nos permiten hacer muchas cosas diariamente como acariciar a nuestros seres queridos, jugar con nuestros hijos o abrazar a nuestros padres. Cualquier accidente que implique la perdida de algún dedo o la disminución de movilidad de nuestros brazos y manos es una tragedia que puede llegar a afectar nuestra vida de manera significativa.”, concretó Allan Céspedes Castro, miembro del Servicio Técnico de SONDEL.

Actualmente la oferta disponible en equipos de protección para manos se ha diversificado; hoy existen opciones de diferentes materiales y recubrimientos según las necesidades a atender, gracias a esto y a la capacitación constante se ha fortalecido la cultura de uso de EPP en labores en las que años atrás no era habitual su uso. El camino por recorrer en estos temas aún es largo, no obstante, la concientización comienza a mostrar los resultados de un trabajo que afortunadamente salva miles de vida al año en Costa Rica y el mundo, el trabajo de la Seguridad y la Salud Ocupacional.