Descripción del proyecto

Las dificultades laborales por el mal uso de protección auditiva y respiratoria

 

Altos niveles de ruido en el trabajo podría enfermarle

El ruido se asocia a diferentes lesiones auditivas en la vida cotidiana cuando hablamos de la exposición prolongada o los ruidos fuertes, pero también cuando esa exposición se produce en el trabajo puede aumentar el nivel de estrés y, con ello, el riesgo de sufrir accidentes laborales.

Los altos niveles de ruido en el trabajo, además de afectar la audición, alteran en mayor proporción la presión arterial y el colesterol, según un estudio divulgado por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos.

El 24 % de los trabajadores expuestos a fuertes ruidos presentan presión arterial alta y el 28 % colesterol alto, mientras que el 12 % dificultades auditivas, señalaron investigadores del Instituto Nacional de Salud y Seguridad Ocupacional (NIOSH, en inglés) de los CDC.

Según el análisis, uno de cada cuatro adultos en el país informó haber estado expuesto a altos niveles de ruido ocupacional, que es considerado uno de los riesgos laborales más comunes, al afectar anualmente a alrededor de 22 millones de trabajadores en EE.UU.

“Si el ruido pudiera reducirse a niveles más seguros en el lugar de trabajo, podrían prevenirse más de 5 millones de casos de dificultades auditivas entre los trabajadores expuestos al ruido”, matizó Masterson.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades explicaron que las industrias con la mayor prevalencia de exposición al ruido ocupacional fueron la minería (61 %), la construcción (51 %) y la manufactura (47 %).

Las ocupaciones con la mayor prevalencia de exposición al ruido ocupacional fueron la producción (55 %), construcción y extracción (54 %), e instalación, mantenimiento y reparación (54%).

En cuanto al uso de protectores auditivos, debido a sus propiedades para la atenuación del sonido, reducen los efectos del ruido en la audición, evitando daños en el oído.

Existen diferentes tipos de protección auditiva: orejeras, tapones, cascos antirruido y orejeras acopladas al casco, lo que permite su adaptación en cada caso y deben usarse durante todo el tiempo que dure la exposición al ruido.

  • Protección respiratoria en la industria en general

La OSHA utiliza el término “industria en general” para referirse a todas las industrias que no forman parte de la agricultura, la construcción y la industria marina.

La Administración de Seguridad y Salud Ocupacional Federal, también llamada OSHA, y sus agencias estatales, exigen que los empleadores tengan programas de protección respiratoria si la labor lo amerita.

Los peligros respiratorios en los diversos sitios de trabajo de la industria en general pueden ser de distintos tipos, entre ellos: gases, vapores, polvillos, vahos, humos, aerosoles, y nieblas.

Algunos peligros respiratorios actúan rápidamente, otros pueden demorar años en enfermarlo. Si los respira, algunos de ellos pueden enfermarlo, o incluso matarlo.

Otros ejemplos de peligros respiratorios en la industria en general incluyen:

  • polvillos, como los que se forman cuando se agregan ingredientes secos a una mezcla;
  • gases metálicos, que se producen al soldar, cortar y derretir metales;
  • vapores solventes de adhesivos, pinturas, separadores, solventes de limpieza y revestimientos en aerosol; y
  • agentes infecciosos, como bacterias de tuberculosis en entornos de atención de la salud;
  • los peligros químicos, como el gas de cloro y el amoníaco anhidro en procesos químicos y operaciones que los utilizan;
  • vapores o polvillos sensibilizantes, como los isocianatos, ciertos epoxis y el berilio.
  • falta de oxígeno, que puede darse en espacios cerrados; y
  • productos farmacéuticos, durante la producción de medicamentos recetados.

Cuando existen peligros respiratorios en su lugar de trabajo, su empleador debe usar varios métodos para reducir su exposición a ellos:

  • controles de ingeniería (como la ventilación por extracción local de aire);
  • controles de las prácticas laborales (como la aplicación de revestimientos con brocha en vez de aerosoles); y
  • controles administrativos (como minimizar el tiempo de exposición o la cantidad de trabajadores expuestos al peligro).

La protección respiratoria deberá elegirse según el peligro al que se estará expuesto. No todos los respiradores lo protegerán contra todos los peligros, es importante que el empleador elija el correcto.